Monday, January 28, 2008

Lite-Brites Big City

Last week, the City of Lights was all light up, and not just red-faced over the Societé Generale scandal. Chez Colette, there were bright suedes from Tods and hi-liter colors from Dr. Martens (you knew it was time for them to have a comeback, didn’t you,) and Repetto – must be a trend if punk rock boots and ballet flats are in on it. Chez Zanotti you saw the brightest of bright satin slippers (as in the ones Cinderella wore to the ball.)

Back in Barcelona with fluorescents on the brain, I saw that Loewe’s got spring in the windows and it glows in the dark too. Then I read in Le Cool that the day-glo thing is over. And just when I’d gotten started! So maybe the next big thing is the post warmer someone so sweetly made for a poor cold metal post on the rue du Faubourg Saint- Honoré. If you’re out shopping in Barcelona, keep your eye out for these and if you find one we’ll know we’ve got a trend on our hands

Lite-Brites Big City

La semana pasada, la Cuidad de Luz estaba encendida, y no sólo sonrojada por el escándalo de Societé Generale. Chez Colette vi ante en colores vivos de Tod's y colores de rotulador fosforito de Dr. Martens (tú ya sabías que tocaba revival, ¿verdad?) y Repetto – tiene que ser tendencia cuando lo ves en botas punk y en bailarinas. Chez Zanotti podías ver zapatos de salón de satén (tipo cenicienta) en los más vivos colores.

De vuelta en Barcelona pensando en fosforescentes, vi que Loewe ya tiene lo de primavera en el escaparate y que también brilla en la oscuridad. Después leí en Le Cool que lo de los colores fosforescentes ya está pasado. ¡Y yo que me acabo de dar cuenta! Pero quizás el próximo boom es el calentador de poste que alguien se molestó en hacer para un pobre poste de frío metal en la rue du Faubourg Saint-Honoré. Si vas de compras en Barcelona, busca uno y si lo encuentras, sabremos que tenemos una tendencia entre manos.

Friday, January 25, 2008

Nutty Places

When I first arrived here in 1995, I missed Gap and Bergdorf’s but my idea of shopping in Barcelona was to walk down Santaló on my way home from work so that I could stop and look in at Cracrac. Now it turns out that when Paquita, who’s been working there for 32 years, retires, it will probably disappear.

The herb-scented air, the little bottles and bags with their hand-written labels and the artisan jam with the gingham cloth on top make me dream about a time before packaging was packaging. Big glass jars of honey, with spigots, straight form the beekeeper cry out to have you take a little sweetness home with you. What they do must be a labour of love – filling all the little bags and writing out the labels in the same script for more than 30 years is more than branding.

Cracrac has always had nuts and herbs, then candies with herb flavours then they added just plain candy to keep up with the times. But mostly they sell nuts and herbs, just like always, from their green shelves and bins, with their green and white labels and gingham. Stop by to see them before they go away.

Cracrac
Santaló 44
tel 93 200 5523

Loca por las Nueces

Cuando llegué a Barcelona en 1995, echaba de menos Gap y Bergdorf Goodman pero mi ideal de ir de compras en Barcelona era pasear por la calle Santaló camino a casa después de trabajar para poder parar un momento en Cracrac. Ahora resulta que cuando Paquita, que lleva 32 años allí se jubile, la tienda probablemente desaparecerá.

El aire que huele a hierbas, las botellitas y bolsitas con etiquetas escritas a mano y las mermeladas artesanales con la telita a cuadros en la tapa me recuerdan a un tiempo anterior a que el packaging fuera packaging. Las enormes jarras de miel con espita, directas del apicultor, piden que te lleves un poco de su dulzura a casa. Lo que hacen en Cracrac tiene que ser un trabajo de amor – llenar todas las bolsitas y escribir las etiquetas con la misma letra durante más de 30 años es más que branding.

Cracrac siempre ha vendido frutos secos y hierbas, luego caramelos con sabor a hierbas y después caramelos, para estar al día. Pero más que nada venden frutos secos y hierbas, como siempre, desde sus estantes verdes, con sus etiquetas y telita a cuadros en verde y blanco. Pasa a verlos antes de que desaparezcan.

Cracrac
Santaló, 44
tel 93 200 5523

Monday, January 21, 2008

Ir de compras en Barcelona alrededor de 1977

Quizás era el mejor de los tiempos y el peor, pero desde luego era otra época y esta cartera sirve de testigo. Hoy necesitas otro bolso sólo para todas las tarjetas de cliente vip que nos quieren endosar las tiendas, pero esta cartera que le reglaron a mi marido cuando era adolescente demuestra que si ibas de compras en Barcelona hacia 1977, ni siquiera tenías tarjetas de crédito. ¡Imagínate!

A tener en cuenta: tres compartimentos para los tres tamaños diferentes de billetes de pesetas – de antes de la euro-inflación.

Shopping in Barcelona circa 1977

It may have been the best of times and the worst of times, but certainly it was another era and this wallet was a witness. Now you need an extra bag just to hold all the preferred shopper cards stores want to give us, but the wallet my husband got as a present when he was a boy proves that if you were shopping in Barcelona circa 1977, you didn’t even have credit cards. Imagine that.

Also note – three slots for different size peseta notes – from back before euro-inflation set in!

Friday, January 18, 2008

Que coman Bread & Butter

Cada seis meses un montón de guays y modernos de todo el mundo vienen de compras a Barcelona. No a las tiendas – eso también, pero su misión es comprar comprar comprar o vender vender vender en la feria de streetwear más grande de todas.

Lo bueno es que la cuidad se llena de chicos y chicas chic que hablan un montón de idiomas y aguantan tan contentos las larguísimas colas para comer algo o ir al cuarto de baño. (Ojo al dato: gracias B&B por habilitar un trailer de lavabos deluxe sólo para mujeres. Lo intentasteis.)

Aparte de buscar la próxima bomba (¿será shuttershades?) se pasa un rato entretenido, desde la zona de la entrada, donde estaban los aprendices de circo o los tíos tronchantes en chándal XXXL, a la nueva reencarnación del mítico CBGB o los uniformes (monísimos de la muerte) de la gente de la recepción. Había risas y carcajadas en abundancia, y era agotador. Nos vemos en Julio.